El presunto caso de corrupción y vínculos con el crimen organizado que involucra al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, sumó un nuevo episodio tras darse a conocer el congelamiento de sus cuentas bancarias por parte de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF).
La acción, revelada por el portal Emeequis, también alcanzaría a familiares del mandatario y al senador Enrique Inzunza Cázarez, luego de las acusaciones presentadas por fiscales del Distrito Sur de Nueva York sobre presunto contubernio entre autoridades sinaloenses y el Cártel de Sinaloa.
El bloqueo financiero implica la inmovilización de activos y la imposibilidad de realizar operaciones dentro del sistema bancario mexicano.
Desde Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó no tener información sobre el presunto congelamiento, aunque señaló que la UIF deberá aclarar cualquier procedimiento realizado.
El caso ha generado tensión política nacional debido a que las investigaciones estadounidenses señalan presuntos vínculos de Rocha Moya con “Los Chapitos”, además de supuestos apoyos ilícitos en su campaña rumbo a la gubernatura de Sinaloa.
Redacción/El Nuevo Orden