Restos del Tampa fueron descubiertos en aguas del Atlántico más de un siglo después de su hundimiento durante la Primera Guerra Mundial.
El USCGC Tampa fue localizado frente a la costa del sur de Inglaterra por un equipo de buceo técnico que llevaba años en su búsqueda.
El barco se hundió en 1918 tras el impacto de un torpedo disparado por un submarino alemán, causando la muerte de toda su tripulación.
El hallazgo permite esclarecer uno de los episodios más trágicos de la historia naval estadounidense.
Las autoridades estadounidenses colaboraron con los investigadores para confirmar la identidad del naufragio.