Adolescente enfrenta prisión en Singapur tras ser acusado de manipular un popote en una máquina expendedora, en un caso que refleja las estrictas leyes del país asiático.
El joven francés de 18 años fue detenido luego de presuntamente lamer un popote de una máquina de jugo y colocarlo nuevamente en el dispensador en un centro comercial.
El incidente ocurrió el 12 de marzo y fue difundido en redes sociales, lo que permitió a las autoridades iniciar una investigación.
De acuerdo con la policía de Singapur, el adolescente enfrenta dos cargos: uno por alteración del orden público y otro por daños, que en conjunto podrían derivar en una pena de hasta dos años de prisión.
La empresa IJOOZ, operadora de las máquinas, tuvo que reemplazar alrededor de 500 popotes tras el incidente.
El caso ha reavivado el debate sobre la severidad de las leyes en Singapur, especialmente para ciudadanos extranjeros.