Trabajadores denuncian adeudos y clientes enfrentan incertidumbre por reembolsos.
El cierre del hangar de Magnicharters en Monterrey refleja el deterioro de la situación operativa de la empresa, que mantiene suspendidos sus vuelos desde abril.
La información fue difundida por el piloto Tony Lozada, quien destacó que detrás del cierre existen afectaciones directas a trabajadores que han denunciado la falta de pago de viáticos durante varios meses, así como a familias que dependen de esta fuente de ingreso.
El cierre de un hangar implica detener funciones esenciales como el resguardo y mantenimiento de aeronaves. Esto significa que los aviones permanecen sin operación ni servicio técnico, lo que complica cualquier intento de reactivar vuelos en el corto plazo.
Además, la empresa ha cerrado sus oficinas y puntos de atención en distintas ciudades, lo que ha incrementado la preocupación entre clientes que buscan recuperar el dinero de boletos no utilizados.
En este contexto, la Procuraduría Federal del Consumidor ha iniciado acciones para atender las quejas, mientras se analizan posibles escenarios legales para la compañía.