El testimonio de Iryna Stetsenko revela uno de los momentos más impactantes tras el Accidente de Chernóbil: su huida descalza mientras aún llevaba su vestido de novia.
Tras celebrar su boda con Serhiy Lobanov, la pareja recibió la alerta de evacuación horas después, cuando la radiación comenzaba a expandirse por la región.
Ante la urgencia, Iryna tuvo que correr por las calles aún oscuras de Pripyat, sin tiempo para cambiarse, lo que dejó una imagen simbólica del caos vivido por los habitantes.
La evacuación fue anunciada como temporal, pero con el paso del tiempo se convirtió en un desplazamiento permanente, afectando la vida de miles de personas.
El desastre obligó a abandonar hogares, trabajos y proyectos personales, en medio de la incertidumbre sobre los efectos de la radiación en la salud.
Décadas después, la historia de la novia que huyó descalza continúa siendo uno de los relatos más representativos del impacto humano de la tragedia nuclear.