Especialistas advierten sobre subregistro y destacan avances terapéuticos que permiten una vida casi normal.
Hasta tres de cada cuatro personas que viven con hemofilia no han sido diagnosticadas o no reciben tratamiento adecuado, según datos de la Federación Mundial de Hemofilia, lo que evidencia un importante rezago en la atención de esta enfermedad.
El padecimiento es de origen hereditario y se caracteriza por la falta de factores de coagulación, principalmente el VIII y el IX, lo que provoca sangrados prolongados que pueden presentarse desde el nacimiento o ante lesiones menores.
En México, al menos 6 mil 359 personas viven con hemofilia, de acuerdo con la Federación de Hemofilia de la República Mexicana, aunque especialistas coinciden en que la cifra real podría ser mayor debido al subdiagnóstico.
El Instituto Mexicano del Seguro Social informó que actualmente atiende a más de 2 mil 700 pacientes en sus distintos niveles de atención, y ha incorporado terapias de última generación que permiten reducir hasta en 80 por ciento los episodios de sangrado.