Un análisis realizado por autoridades de salud y especialistas detectó que el 27 por ciento de los niños evaluados en el área metropolitana de Monterrey presenta presencia de plomo en la sangre, una situación asociada a la contaminación en zonas industriales.
El estudio, efectuado entre marzo y abril de 2025 por la Secretaría de Salud estatal, Tec Salud y los Cendis de Tierra y Libertad, incluyó a 1,239 menores de entre 0 y 7 años. De ellos, 329 dieron positivo a este metal, mientras que 84 se encuentran en niveles considerados críticos.
Las mayores concentraciones se registraron en San Nicolás, Escobedo y el norponiente de Monterrey, zonas donde operan diversas industrias, entre ellas plantas relacionadas con el procesamiento de metales.
De acuerdo con los especialistas, la exposición al plomo representa un riesgo significativo para la salud infantil, ya que puede afectar el desarrollo neurológico, reducir la capacidad intelectual y generar síntomas como cansancio, irritabilidad y pérdida de apetito.
Si bien la cercanía a fuentes industriales es un factor determinante, los investigadores señalaron que la contaminación puede desplazarse a través del aire, lo que explicaría la presencia del metal en menores que no habitan cerca de estas zonas.
Además del entorno industrial, otros elementos como pinturas antiguas, utensilios de barro vidriado y ciertos productos de consumo también pueden contribuir a la exposición.
Autoridades y especialistas coinciden en la necesidad de profundizar en el análisis de los datos y establecer acciones coordinadas entre dependencias para atender la problemática y proteger la salud de la población infantil.