Arrestan en Los Ángeles a cuatro miembros de una familia señalada por sus presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, quienes enfrentan cargos por tráfico de drogas y venta ilegal de armas.
Las autoridades estadounidenses indicaron que los detenidos habrían participado en una red dedicada a la distribución de fentanilo y metanfetaminas, además de la comercialización de armas sin registro.
Según la acusación, el grupo operaba mediante comunicaciones encriptadas y encuentros directos para coordinar entregas y ventas dentro del territorio estadounidense.
Las investigaciones también señalan que la droga provenía de México y era trasladada a través de rutas clandestinas hacia Estados Unidos.
Un quinto implicado permanece prófugo, mientras que los detenidos podrían enfrentar severas condenas en caso de ser encontrados culpables.