Republicanos en Virginia han intensificado su estrategia para movilizar el voto rural en contra de un polémico plan de redistribución de distritos electorales que podría redefinir el mapa político del estado.
El proyecto contempla integrar comunidades rurales con zonas suburbanas y urbanas de gran influencia demócrata, lo que, según opositores, debilitaría la representación del campo en el Congreso.
Líderes republicanos advierten que esta medida forma parte de un esfuerzo mayor para favorecer al Partido Demócrata en futuras elecciones legislativas.
En eventos recientes, figuras como el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, han llamado a la población rural a rechazar el plan en las urnas.
Los demócratas, por su parte, defienden la propuesta asegurando que busca equilibrar la representación y modernizar el sistema electoral estatal.
—Emiliano Lira