La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que, sin la intervención del Gobierno federal, el precio de la gasolina en México superaría los 30 pesos por litro, en medio de los recientes incrementos registrados en el mercado internacional de combustibles.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que actualmente se mantiene un esquema de apoyo para contener el precio de la gasolina Magna, el cual no puede rebasar los 24 pesos por litro en estaciones de servicio.
“Si no estuviéramos interviniendo para apoyar el precio de la gasolina y del diésel, la gasolina estaría en más de 30 pesos el litro”, señaló.
Sheinbaum detalló que estos apoyos representan un subsidio de entre seis y siete pesos por litro, además de la reducción o eliminación de impuestos, lo que implica una menor recaudación para el erario, pero permite aliviar el gasto de las familias.
Factores internacionales presionan los precios
La presidenta explicó que el aumento en los combustibles responde principalmente a factores externos, en particular al encarecimiento del petróleo a nivel global, impulsado por tensiones geopolíticas.
Indicó que el precio del barril se ha ubicado por encima de los 100 dólares debido al conflicto entre Estados Unidos e Irán, lo que impacta directamente en los precios finales de las gasolinas.
“Los precios de la gasolina se fijan internacionalmente, aun cuando producimos buena parte de lo que consumimos”, explicó.
Política para contener el impacto
La estrategia del Gobierno federal busca mantener estabilidad en los precios de los combustibles, particularmente en la gasolina Magna, que es la de mayor consumo en el país.
Sheinbaum sostuvo que, pese al contexto internacional adverso, se continuará con las medidas de apoyo para evitar incrementos mayores que afecten la economía de los hogares mexicanos.