El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una nueva advertencia sobre Cuba al afirmar que podría “tomarla” y que sería un “honor” hacerlo.
El mandatario realizó estas declaraciones en la Casa Blanca, donde también aseguró que tiene la capacidad de actuar libremente respecto a la isla.
Trump calificó a Cuba como un país debilitado y reiteró que podría intervenir “de alguna forma”, sin especificar si se trataría de una acción militar o política.
Las declaraciones se dan en medio de una crisis energética en la isla, con apagones generalizados y escasez de productos básicos, situación que ha incrementado el descontento social.
Además, la administración estadounidense presiona para que el presidente Miguel Díaz-Canel deje el poder, como parte de posibles negociaciones bilaterales.
El discurso de Trump también ha sido respaldado por figuras del Partido Republicano, que ven a Cuba como un posible siguiente objetivo en su política contra gobiernos adversarios.
El escenario ha elevado la tensión en la región y reavivado el debate sobre una posible intervención estadounidense en la isla.
-Emiliano Lira