Una nueva instalación artística colocada en el National Mall, en Washington, ha provocado curiosidad y controversia entre visitantes y turistas. Se trata de una estatua que muestra a Donald Trump y Jeffrey Epstein recreando una escena emblemática de la película Titanic.
La obra, titulada King of the World, representa a ambos personajes en la postura que los protagonistas del filme adoptan en la proa del barco, uno de los momentos más recordados del cine.
En la base del monumento aparece una placa que hace referencia a la historia de la película y afirma que el monumento “honra el vínculo entre Donald Trump y Jeffrey Epstein”.
La escultura fue instalada frente a varias pancartas con imágenes de ambos y la frase “Make America Safe Again”.
Personas que visitaban el área fueron vistas tomando fotografías de la pieza, que rápidamente se convirtió en un punto de atención para quienes recorren el parque nacional ubicado cerca del Capitolio.
Según informó el medio The New Republic, la obra fue colocada por Secret Handshake, un grupo de activistas artísticos que se caracteriza por realizar intervenciones provocadoras en espacios públicos.
El colectivo ha instalado anteriormente otras piezas de protesta en el National Mall, entre ellas una estatua satírica dirigida a los participantes del asalto al Capitolio del 6 de enero y una réplica gigante de una supuesta carta de cumpleaños atribuida a Trump y relacionada con Epstein.
La instalación se suma a otras expresiones artísticas que utilizan el espacio público para generar discusión política y social.