La familia de Emiliano Zapata reaccionó a las pintas realizadas en la estatua del revolucionario en Cuernavaca durante la marcha del Día Internacional de la Mujer, señalando que las demandas de las manifestantes coinciden con los ideales de justicia social que defendió el general.
Durante la movilización del 8 de marzo, el monumento del líder revolucionario fue intervenido con pintura en colores rojo, morado y blanco como parte de las acciones de protesta que se registraron en la ciudad.
Ante las críticas que surgieron en redes sociales por estos actos, los descendientes del caudillo del sur difundieron un posicionamiento en el que recordaron que el legado de Zapata no se limita a un monumento.
Ideales por encima de los monumentos
En su mensaje, la familia destacó que, aunque respetan los espacios que honran la memoria del general, su herencia histórica se encuentra principalmente en los ideales de justicia social que impulsó durante la Revolución Mexicana.
También señalaron que el movimiento zapatista siempre ha defendido los derechos de las personas más vulnerables.
Reconocen las demandas de las mujeres
Los descendientes de Zapata también manifestaron su reconocimiento a las exigencias de seguridad, justicia e igualdad que impulsan las mujeres en México.
De acuerdo con su posicionamiento, estas demandas reflejan valores que coinciden con los principios de libertad, tierra y justicia que defendió el líder revolucionario.
Asimismo, subrayaron que la lucha por la dignidad humana debe mantenerse por encima de cualquier objeto material.