FILE PHOTO: South Korea's President Yoon Suk Yeol speaks during a ceremony of the 104th anniversary of the March 1st Independence Movement Day against Japanese colonial rule, in Seoul on March 1, 2023. Jung Yeon-Je/Pool via REUTERS/File Photo
La sentencia judicial a Yoon Suk Yeol se produce en un contexto de reconfiguración política en Corea del Sur. Tras su destitución y el colapso de su intento de imponer ley marcial, el país celebró en 2025 elecciones anticipadas que consagraron a Lee Jae‑myung como nuevo presidente, en un giro que muchos analistas ubicaron como respuesta directa al rechazo popular al autoritarismo percibido durante la administración anterior.
Lee ha enfocado su gobierno en la reconciliación nacional, la estabilidad política y la restauración de la confianza pública en las instituciones democráticas, un contraste explícito con los años de polarización política que antecedieron su llegada al poder. El presidente Jae-myung ha reiterado en varias ocasiones su compromiso con la separación de poderes y el respeto al marco constitucional que quedó profundamente cuestionado tras la declaración de ley marcial de 2024.
El final judicial de Yoon también ha suscitado debates sobre la rendición de cuentas de los líderes políticos en Corea del Sur, un país que ha visto a varios de sus expresidentes enfrentar cargos criminales una vez fuera del poder. Para muchos expertos, la sentencia de hoy puede servir como un ejemplo de la fuerza del Estado de derecho, aun en momentos de crisis, mientras que otros advierten sobre los riesgos de mayor polarización si los sectores conservadores perciben el veredicto como motivado políticamente.