China bajo Xi Jinping avanza hacia un modelo en el que la tecnología, los datos, la inteligencia artificial y hasta la movilidad de determinados profesionales quedan cada vez más vinculados con la seguridad nacional. Una serie de normas aprobadas o en proceso de aprobación amplía las facultades del Estado sobre empresas, infraestructura digital, información y personas.
China bajo Xi Jinping: nuevas reglas amplían el control estatal
El cambio se refleja en cuatro disposiciones que entrarán en vigor o continúan en proceso legislativo durante 2026. Entre ellas está el nuevo Reglamento sobre Administración de Entrada y Salida, publicado por el Consejo de Estado de China, que comenzará a aplicarse el 15 de septiembre.
La normativa establece restricciones para determinados ciudadanos chinos cuando existan circunstancias relacionadas con la seguridad nacional, la seguridad industrial o tecnológica. En particular, contempla impedimentos de salida cuando se incumplan disposiciones sobre control de exportaciones o importaciones y exportaciones de tecnología que puedan poner en riesgo esos intereses.
Esto significa que el conocimiento especializado puede adquirir una dimensión estratégica. Un ingeniero, investigador o ejecutivo vinculado con sectores considerados sensibles podría enfrentar mayores restricciones para abandonar China si las autoridades consideran que su actividad representa un riesgo.
China bajo Xi Jinping: datos y ciberseguridad bajo vigilancia
El segundo componente corresponde a las nuevas Medidas de Supervisión e Inspección de la Seguridad del Ciberespacio, emitidas por el Ministerio de Seguridad Pública de China y previstas para entrar en vigor el 1 de octubre.
Las disposiciones contemplan inspecciones sobre operadores de redes, procesadores de datos y responsables del tratamiento de información personal. También establecen mecanismos de revisión en línea y presencial, controles ordinarios y especiales, así como medidas correctivas cuando se detecten incumplimientos.
Con ello, las compañías tecnológicas adquieren responsabilidades adicionales frente al Estado. Sus sistemas, bases de datos e infraestructura pueden quedar directamente relacionados con las políticas de seguridad del país.
El enfoque también coincide con las políticas del Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China, que plantea una mayor integración entre inteligencia artificial, redes de comunicación, infraestructura digital y mecanismos de seguridad.
China bajo Xi Jinping: inteligencia artificial y algoritmos
El tercer elemento es el proyecto de reforma de las normas sobre servicios de información en Internet. El texto, publicado por la Oficina de Información de Internet de China, terminó su periodo de consulta pública el 2 de agosto y todavía no constituye una norma definitiva.
El proyecto contempla obligaciones específicas para los servicios que utilizan inteligencia artificial, incluidos requisitos sobre datos de entrenamiento, mecanismos de funcionamiento y algoritmos. También establece evaluaciones de seguridad para servicios con capacidad de generar opinión pública o movilización social.
Los servicios de recomendación algorítmica también quedarían sujetos a mayores controles. La propuesta exige mecanismos de intervención humana, transparencia y determinadas obligaciones de registro, además de restricciones sobre el uso de algoritmos para manipular tendencias o influir en la presentación de información.
China bajo Xi Jinping: economía y defensa quedan conectadas
La cuarta pieza es la reforma de la Ley de Movilización de la Defensa Nacional, aprobada por el Congreso Nacional del Pueblo de China el 28 de agosto y con entrada en vigor prevista para el 1 de octubre.
La legislación establece mecanismos para facilitar la transición entre tiempos de paz y situaciones de conflicto, además de permitir que recursos económicos y sociales sean utilizados para fortalecer las capacidades de defensa. El texto incluye capítulos relacionados con proyectos estratégicos, reservas, investigación y producción militar, servicios de defensa y recursos civiles.
La estrategia también se relaciona con las políticas de control de exportaciones de China, que utilizan la seguridad nacional como uno de los fundamentos para regular determinados productos y tecnologías.
En conjunto, estas medidas muestran una ampliación del concepto de seguridad nacional. Personas, datos, algoritmos, empresas, infraestructura y conocimiento tecnológico comienzan a quedar conectados dentro de una misma estructura estatal.
La evolución ocurre bajo el liderazgo de Xi Jinping, quien ocupa la presidencia de China y la dirección de la Comisión Militar Central. El resultado es un modelo en el que la frontera entre tecnología, economía, información y seguridad nacional se vuelve cada vez más estrecha.
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