Australia identificó el origen probable de las seis misteriosas esferas metálicas encontradas en Forrest Beach, Queensland, al concluir de forma preliminar que forman parte de un vehículo de lanzamiento espacial.
La Agencia Espacial Australiana informó que los objetos parecen ser recipientes a presión utilizados en cohetes y que actualmente colabora con autoridades internacionales para determinar de qué misión espacial proceden.
Tras el hallazgo, las autoridades establecieron una zona de exclusión de 50 metros y recomendaron a los habitantes mantenerse alejados de cualquier objeto sospechoso, debido al riesgo de que pudiera contener sustancias químicas peligrosas.
Durante las labores de retiro, personal especializado empleó equipo de protección para trasladar las esferas a contenedores diseñados para materiales peligrosos, mientras continuaban las inspecciones de seguridad.
La aparición de estos objetos despertó gran curiosidad entre los habitantes de la región, aunque también generó preocupación por la posibilidad de que fueran restos de sistemas de propulsión con combustible residual.
Australia ya había registrado un caso similar en 2023, cuando una pieza metálica hallada en otra playa fue identificada como parte de un cohete lanzado por India.