Profepa confirmó la muerte de Kenzo, el tigre de Bengala blanco que escapó de un predio privado en Tepetlaoxtoc, Estado de México, y reveló que el ejemplar atacó al personal durante las labores de captura, obligando a las fuerzas de seguridad a intervenir.
El operativo de búsqueda se prolongó durante casi cinco días y contó con la participación de autoridades federales, estatales y municipales, además de especialistas en fauna silvestre que utilizaron drones, recorridos terrestres y sobrevuelos para localizar al felino.
Según la dependencia ambiental, el ataque ocurrió mientras se realizaban las maniobras para sedar al animal y trasladarlo de forma segura. Después de ser contenido, veterinarios intentaron estabilizarlo, pero finalmente perdió la vida.
Como parte de las acciones posteriores al incidente, inspectores de la Profepa revisaron el PIMVS Animal Experience México, donde encontraron diversas irregularidades relacionadas con las instalaciones y el cumplimiento del Plan de Manejo.
Debido a estas anomalías, la autoridad federal ordenó la clausura total temporal del inmueble mientras continúan las investigaciones para determinar las causas que permitieron el escape del tigre.
El caso ha generado nuevamente un debate sobre las condiciones en que permanecen grandes felinos en cautiverio y los protocolos de seguridad para evitar riesgos a la población.