Trump estrenó este miércoles el Boeing 747-8 donado por Catar para funcionar como Air Force One temporal y aseguró sentirse orgulloso de la aeronave, cuya incorporación ha provocado un intenso debate en Estados Unidos.
El presidente realizó el primer viaje oficial a bordo del avión desde la Base Conjunta Andrews con destino a Dakota del Norte, donde participará en la inauguración de una biblioteca dedicada al expresidente Theodore Roosevelt.
Durante un encuentro con la prensa, el mandatario calificó al Boeing como uno de los mejores aviones comerciales construidos y sostuvo que era la aeronave que Estados Unidos necesitaba para el transporte presidencial.
El Pentágono aceptó el donativo en 2025 mientras Boeing termina la construcción de los nuevos aviones presidenciales, por lo que la aeronave catarí será utilizada de manera provisional.
El aparato fue adaptado con tecnología y sistemas de seguridad de última generación mediante una remodelación estimada en 400 millones de dólares, además de recibir un diseño con los colores de la bandera estadounidense.
Trump aseguró que al finalizar su mandato el avión será exhibido en su futura biblioteca presidencial, una decisión que también ha generado críticas entre sus opositores.
Diversos sectores cuestionan la aceptación del regalo por considerar que podría representar un conflicto ético y plantear riesgos para la seguridad nacional.