IMPI recibió múltiples solicitudes para registrar el nombre “Pato Merlín” en distintas clases comerciales, antes de que su familia lograra formalizar la marca en México.
El IMPI informó que desde el 17 de junio se presentaron intentos de registro del nombre en categorías relacionadas con entretenimiento, publicidad, marketing y prendas de vestir.
Las solicitudes provinieron de diferentes estados, lo que generó alerta cuando la propietaria del pato acudió el 22 de junio para realizar el trámite oficial.
Entre los intentos se detectó incluso el uso del nombre para actividades políticas, lo que amplió la preocupación sobre el posible aprovechamiento indebido de la imagen viral.
El fenómeno ha llamado la atención por la rapidez con la que una figura popular en redes sociales puede ser objeto de interés comercial.
El IMPI no ha confirmado la resolución final de las solicitudes mientras continúa el proceso de revisión.