La congestión vial en la zona metropolitana de Monterrey mantiene una tendencia creciente que ya impacta la economía, la productividad y la calidad de vida de miles de ciudadanos. Así lo reflejan los resultados del estudio más reciente de INRIX, que ubica a la capital de Nuevo León como la tercera ciudad con más tiempo perdido en el tráfico a nivel nacional.
Durante 2025, los habitantes de Monterrey pasaron en promedio 56 horas al año atrapados en congestionamientos, una cifra que representa un importante costo para trabajadores, empresas y usuarios del transporte.
El impacto económico estimado asciende a 13 mil 898 millones de pesos anuales, considerando pérdidas de productividad, consumo adicional de combustible y desgaste vehicular derivado de los largos periodos de circulación lenta.
La problemática ocurre en una entidad que concentra más de 3.2 millones de vehículos y donde algunas de las principales avenidas presentan saturación constante. Corredores como Gonzalitos, Constitución, Morones Prieto, Miguel Alemán y Lázaro Cárdenas registran diariamente extensas filas de automóviles.
De acuerdo con especialistas en economía y movilidad, los tiempos de traslado han aumentado de forma sostenida durante los últimos 11 años, afectando tanto a conductores como a pasajeros del transporte colectivo.
Los expertos consideran que ampliar carriles no representa una solución definitiva, ya que la capacidad adicional suele ocuparse rápidamente. En cambio, plantean fortalecer la red de transporte masivo y desarrollar una estrategia integral de movilidad que permita reducir la dependencia del automóvil particular.
Mientras tanto, Monterrey continúa formando parte de las ciudades mexicanas donde la movilidad representa uno de los principales desafíos para el desarrollo urbano y económico.
Redacción/El Nuevo Orden