Trump concretó un nuevo acuerdo con la empresa Invenergy para la devolución de cuatro concesiones federales destinadas al desarrollo de parques eólicos marinos en Estados Unidos, como parte de su estrategia para reducir el impulso a este tipo de energía renovable.
Las concesiones estaban ubicadas frente a las costas de Nueva York, California y Maine, y se encontraban en fases tempranas de planeación. Como parte del convenio, el Gobierno federal reembolsará 765 millones de dólares a la compañía, una cantidad ligeramente menor a la inversión realizada inicialmente para obtener los derechos de explotación.
La administración encabezada por Donald Trump ha mantenido una postura crítica hacia la expansión de la energía eólica marina y suspendió la autorización de nuevos permisos federales para proyectos de este tipo, limitando significativamente sus posibilidades de desarrollo.
Analistas del sector energético consideran que esta política busca fortalecer otras fuentes de generación eléctrica, especialmente el gas natural, al que la actual administración ha otorgado prioridad dentro de su estrategia energética nacional.
Invenergy también prevé utilizar parte de los recursos recuperados para impulsar proyectos energéticos alternativos, incluyendo iniciativas geotérmicas y plantas de generación a gas natural en distintas regiones del país.
La decisión ha provocado reacciones encontradas entre grupos ambientales, empresas del sector y gobiernos locales, que advierten posibles impactos en las metas de reducción de emisiones y en la expansión de energías limpias en Estados Unidos.