Fútbol se consolida como una de las industrias deportivas más poderosas del mundo, con una derrama económica estimada de 41 mil millones de dólares derivada del Mundial 2026, según un análisis de UBS.
El banco suizo proyecta que el torneo será seguido por alrededor de 6 mil millones de espectadores en todo el planeta, una cifra que demuestra la enorme influencia comercial y cultural de este deporte.
Además del impacto directo del campeonato, el estudio destaca el crecimiento sostenido de los clubes más importantes del mundo, cuyos ingresos continúan alcanzando niveles históricos.
La evolución de los modelos de inversión y propiedad también ha transformado al fútbol en un sector cada vez más atractivo para fondos institucionales y grandes inversionistas.
El Mundial representa una oportunidad para impulsar sectores como turismo, comercio, transporte y entretenimiento en los países participantes.