La reforma electoral se ha convertido en uno de los principales retos legislativos para el Congreso de Nuevo León, que cuenta con un plazo limitado para realizar las adecuaciones legales que regirán las elecciones de 2027.
El próximo 8 de julio vence el periodo para aprobar los cambios, pero las diferencias entre las bancadas y el Gobierno del Estado han impedido alcanzar un acuerdo. A pesar de ello, aún existe la posibilidad de que los diputados convoquen a un periodo extraordinario.
Entre los temas pendientes destaca la modificación relacionada con la definición del género de la candidatura a la gubernatura, cuya primera vuelta fue aprobada el año pasado. No obstante, el proceso quedó detenido después del veto emitido por el gobernador Samuel García y de que la reforma no fuera publicada en el Periódico Oficial del Estado.
La discusión también incluye la propuesta de que los partidos postulen mujeres en 16 municipios donde tradicionalmente han gobernado hombres, además de otros asuntos que PRI y PAN buscan revisar en conjunto, como la reforma en materia de transparencia y el Presupuesto 2026.
De no alcanzarse un acuerdo legislativo, será el Instituto Estatal Electoral el que determine las reglas de postulación de candidaturas para el proceso electoral de 2027, conforme a los plazos establecidos en la legislación vigente.
Redacción/El Nuevo Orden