FBI prepara un amplio dispositivo de seguridad para el Mundial 2026 con el objetivo de prevenir amenazas terroristas, ataques con drones y delitos cibernéticos que puedan afectar el desarrollo del torneo.
La agencia federal confirmó que utilizará capacidades del Grupo de Respuesta a Incidentes Críticos y del Equipo de Rescate de Rehenes, considerados entre los cuerpos especializados más avanzados de Estados Unidos para atender situaciones de alto riesgo.
Entre las principales preocupaciones identificadas se encuentran los drones no autorizados que puedan ingresar a zonas restringidas, así como posibles intentos de sabotaje digital contra sistemas vinculados con la organización del evento.
Las medidas también incluyen intercambio permanente de inteligencia entre corporaciones de seguridad y la instalación de centros de mando que permitirán reaccionar rápidamente ante cualquier incidente.
El plan de vigilancia ha cobrado mayor relevancia tras recientes hechos violentos ocurridos cerca de instalaciones relacionadas con algunas selecciones participantes, lo que incrementó la atención internacional sobre los protocolos de protección.