Las autoridades del estado Shan iniciaron una investigación para determinar qué provocó la explosión de un depósito que almacenaba gelignita, un explosivo comúnmente utilizado en actividades mineras y canteras de piedra. El incidente ocurrió en una zona con fuerte actividad extractiva cercana a la frontera con China.
Especialistas señalan que este tipo de material puede volverse altamente inestable cuando permanece almacenado durante largos periodos sin las medidas adecuadas de seguridad. Habitantes de la comunidad aseguraron que desconocían la existencia del almacén en las inmediaciones de la aldea.
La tragedia ha reavivado las preocupaciones sobre los estándares de seguridad en las operaciones mineras de Myanmar, donde gran parte de la actividad se desarrolla en regiones con limitada supervisión y bajo control de grupos armados.