El tenista italiano Jannik Sinner rompió el récord histórico de triunfos seguidos en Masters 1000 y confirmó su dominio absoluto del circuito ATP.
El dominio de Jannik Sinner ya entró oficialmente en territorio de salón de la fama. El italiano destronó este jueves a Novak Djokovic y estableció una nueva marca histórica en los torneos ATP Masters 1000, consolidándose como el jugador más dominante del planeta en la actualidad.
Frente a un abarrotado escenario en Roma, el número uno del mundo derrotó con autoridad a Andrey Rublev por 6-2 y 6-4 para llegar a 32 victorias consecutivas en Masters 1000, una cifra nunca antes alcanzada en la historia moderna del tenis.
La marca rompe el histórico registro de Djokovic, quien había conseguido 31 triunfos consecutivos durante la temporada 2011, considerada una de las mejores campañas jamás vistas en el circuito ATP.
Pero lo que está haciendo Sinner amenaza incluso con superar aquella época dorada del serbio.
Desde finales de 2025, el italiano vive un momento prácticamente perfecto. Ganó el Rolex Paris Masters, conquistó el Sunshine Double en Indian Wells y Miami, derrotó a Carlos Alcaraz en Montecarlo y posteriormente aplastó a Alexander Zverev para quedarse también con el título en Madrid.
El dato más impactante es que únicamente perdió dos sets durante toda esta racha histórica, una muestra brutal del nivel de superioridad con el que está compitiendo.
A sus 24 años, el italiano ya no pelea solamente por trofeos: ahora persigue un lugar definitivo entre las leyendas más grandes del tenis mundial.
Roma podría convertirse en el escenario perfecto para completar otra hazaña gigantesca. Si logra levantar el trofeo este domingo, Sinner se convertirá en apenas el segundo jugador capaz de ganar todos los torneos Masters 1000 del circuito.
Además, rompería una sequía de medio siglo para el tenis italiano, ya que ningún local conquista el torneo romano desde Adriano Panatta en 1976.
Mientras el mundo del tenis observa asombrado, Jannik Sinner continúa escribiendo una era que amenaza con cambiar la historia del deporte.