Cuba estudia una propuesta de ayuda enviada por Estados Unidos en medio de la grave crisis energética que afecta a la isla y ha provocado protestas en La Habana.
El gobierno cubano reconoció que ya no cuenta con reservas de diésel ni fueloil para sostener el funcionamiento de sus plantas termoeléctricas.
La oferta estadounidense contempla 100 millones de dólares en asistencia humanitaria a cambio de reformas significativas al sistema político cubano.
Las fallas eléctricas han obligado al cierre de escuelas y oficinas, además de afectar hospitales y el turismo, uno de los principales motores económicos del país.
Autoridades cubanas responsabilizaron al bloqueo y a las sanciones de Estados Unidos por el agravamiento de la situación energética.