Brasil presentó un programa nacional para combatir al crimen organizado con una inversión cercana a los 11 mil millones de reales y nuevas medidas de seguridad penitenciaria.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva aseguró que el objetivo es recuperar territorios bajo control de organizaciones criminales y fortalecer la coordinación entre autoridades federales y estatales.
Entre las acciones anunciadas destacan el uso de drones, bloqueadores de señal celular y sistemas de vigilancia en cárceles para impedir operaciones criminales desde prisión.
El gobierno también buscará reforzar las investigaciones de homicidios y combatir el tráfico ilegal de armas en distintas regiones del país.