Justicia boliviana declaró en rebeldía al expresidente Evo Morales después de que no se presentara a la audiencia programada por el caso de trata agravada de personas.
El tribunal ordenó su captura y suspendió temporalmente el juicio hasta que Morales comparezca ante las autoridades judiciales.
La defensa del exmandatario aseguró que no recibió una notificación formal y acusó motivaciones políticas detrás del proceso.
Desde 2024, Morales permanece en el Trópico de Cochabamba, donde simpatizantes han impedido operativos policiales para detenerlo.