Desde Bélgica, el regiomontano Guillermo de la Fuente se abre camino en el futbol europeo, destacando en el análisis técnico y scouting de jugadores.
El salto de México a Europa en el futbol no solo es complicado para los jugadores, también lo es para quienes buscan abrirse camino desde otras áreas. Guillermo de la Fuente, regiomontano de nacimiento, decidió asumir ese reto y hoy forma parte del SK Beveren, equipo de la Segunda División de Bélgica, donde trabaja en el análisis de jugadores y planificación deportiva. Su camino comenzó con una recomendación clave de Pedro Caixinha, quien lo motivó a trasladarse a Portugal para formarse como entrenador y analista.
Desde entonces, su carrera ha sido una travesía internacional que lo ha llevado por Europa, Asia, Medio Oriente y Centroamérica, acumulando más de 11 años de experiencia. Inspirado en modelos como el de José Mourinho, quien alcanzó la élite sin haber sido futbolista profesional, De la Fuente apostó por el conocimiento, el análisis y la preparación como herramientas para abrirse paso en el futbol.
En el Beveren, su labor se centra en el scouting de jugadores, combinando datos estadísticos con evaluación técnica y táctica. Trabaja de la mano con el director deportivo Bob Peeters y el cuerpo técnico, en un proceso que busca identificar talento en mercados como Francia, Países Bajos y Bélgica.
“Mi función es complementar el análisis con una visión de cancha. Es un trabajo conjunto que mezcla números y futbol”, explica.
Aunque gran parte de su trabajo lo ha realizado desde Lisboa, el reciente ascenso del equipo a la Primera División belga abre la puerta para integrarse de manera presencial al proyecto liderado por Marink Reedjik. Desde diciembre de 2025, se desempeña a tiempo completo y también participa en el análisis de jugadas a balón parado, ampliando su rol dentro del club.
A largo plazo, su objetivo es claro: llegar a la élite del futbol europeo como entrenador. Para lograrlo, ha apostado por una formación integral, incluyendo el dominio de varios idiomas y una estrategia enfocada en ligas con potencial de crecimiento fuera del top 5.
“No hay prisa, todo es parte de un proceso. Lo importante es evolucionar y encontrar el momento adecuado”, afirma.
En cuanto al futbol mexicano, reconoce que no ha trabajado directamente con jugadores nacionales en el club, pero considera que la clave para emigrar es dar el primer paso en ligas como la portuguesa, donde la adaptación es más sencilla. Sin embargo, subraya que el mayor obstáculo sigue siendo la falta de disposición para sacrificar ingresos.
“Muchos no quieren dejar los salarios de México, pero para crecer hay que priorizar lo deportivo. Casos como Gerardo Arteaga, Heriberto Jurado y Omar Govea lo demuestran”, concluye.