La sobreviviente del Holocausto, psicóloga y autora Edith Eger murió a los 98 años, informó Grupo Planeta, cerrando una vida marcada por la tragedia, pero también por la reconstrucción personal y el acompañamiento a víctimas de trauma.
Eger nació en Hungría en 1927 y fue enviada en 1944 al campo de exterminio de Auschwitz, donde vivió experiencias extremas de violencia y deshumanización, además de perder a sus padres.
Durante su estancia en el campo, vivió uno de los momentos más impactantes de su historia al ser obligada a bailar por el médico nazi Josef Mengele, episodio que posteriormente transformó en símbolo de supervivencia.
Tras la Segunda Guerra Mundial, emigró a Estados Unidos, donde estudió Psicología y desarrolló su carrera enfocada en el tratamiento del trauma, inspirada por el trabajo de Viktor Frankl.
Su libro La bailarina de Auschwitz se convirtió en un fenómeno editorial global, en el que relató su experiencia y reflexionó sobre la libertad emocional y la sanación.
Además, publicó obras como En Auschwitz no había Prozac, consolidándose como una voz clave en la comprensión del trauma.
Con su fallecimiento, desaparece una figura fundamental en la memoria histórica del Holocausto, pero su mensaje permanece vigente en millones de lectores.