Las emisiones de un complejo industrial en Gabes, Túnez, provocaron la intoxicación de decenas de estudiantes, generando alarma entre la población y organizaciones civiles.
La ONG Stop Pollution informó que los afectados presentaron síntomas como dificultades respiratorias, mareos y debilidad, lo que obligó a activar protocolos de atención médica.
Estos casos recientes se suman a más de mil personas que han reportado problemas de salud desde finales de 2025, presuntamente vinculados a las emisiones del complejo dedicado a la industria del fosfato.
El problema ha generado protestas en la región, donde habitantes denuncian daños ambientales prolongados y exigen el cierre definitivo de las instalaciones.
Sin embargo, un tribunal determinó en febrero que no existían pruebas suficientes para suspender operaciones, lo que provocó críticas y descontento entre la población.
La situación refleja el conflicto entre desarrollo industrial y protección de la salud pública.