El mal momento que atravisa cruz azul de 9 partidos sin concocer la victoria, agrava la crisis y pone en duda la permanencia de Larcamón en el banquillo.
El mal momento que atravisa cruz azul de 9 partidos sin concocer la victoria, agrava la crisis y pone en duda la permanencia de Larcamón en el banquillo.
El presente de Cruz Azul ha entrado en una fase de tensión en pleno cierre del torneo. La continuidad de Nicolás Larcamón se encuentra bajo evaluación tras una racha que ya alcanza nueve partidos sin victoria, una seguidilla que ha encendido las alarmas dentro de la institución y que ha puesto en duda la viabilidad del proyecto en un momento clave del Clausura 2026.
El empate frente a Querétaro volvió a dejar expuestas las carencias del equipo. Más allá del resultado, la preocupación radica en la falta de contundencia en ataque y en una propuesta futbolística que no termina por consolidarse. Cruz Azul ha perdido solidez en momentos determinantes, mostrando dificultades para cerrar partidos y sostener ventajas, lo que ha derivado en un creciente malestar tanto en la directiva como en la afición.
Ante este panorama, la cúpula del club ya analiza distintos escenarios. La posibilidad de un relevo en el banquillo ha dejado de ser lejana y se contempla incluso antes de que finalice el torneo. Una reunión interna será determinante para definir si Larcamón se mantiene al frente hasta la Liguilla o si se opta por un cambio inmediato con la intención de corregir el rumbo en la recta final.
En lo deportivo, el equipo aún conserva una posición competitiva. Con 30 puntos, se ubica en el cuarto lugar de la tabla, lo que le permitiría acceder a la Liguilla con ciertas ventajas. Sin embargo, el contraste entre su ubicación y su funcionamiento en el campo ha generado dudas sobre su capacidad real para competir en la fase decisiva del campeonato.
El proceso de Larcamón ha estado marcado por la irregularidad. Aunque su llegada generó expectativas y en un inicio mostró señales positivas, el proyecto no logró consolidarse, especialmente en torneos internacionales. La eliminación en la Concachampions ante el Los Angeles FC significó un punto de quiebre que intensificó los cuestionamientos y debilitó la confianza en el cuerpo técnico.
Con el torneo entrando en su tramo final, Cruz Azul se enfrenta a una decisión de alto impacto. Apostar por la continuidad o dar un golpe de timón en el banquillo será determinante no solo para sus aspiraciones en la Liguilla, sino también para el rumbo inmediato de la institución en el futbol mexicano.