Diego Lainez se perfila como baja en la lista de Aguirre para el Mundial 2026 con la Selección de México.
A medida que se acerca el Mundial 2026, la Selección Mexicana entra en una fase donde cada decisión comienza a ser definitiva… y también polémica. En ese escenario, el nombre de Diego Lainez se ha colocado en el centro de la discusión, no por su inclusión, sino por su posible ausencia en la lista final.
El futbolista de Tigres vive uno de sus momentos más sólidos en los últimos años. Ha recuperado confianza, ritmo competitivo y protagonismo dentro de su equipo, convirtiéndose en un jugador capaz de cambiar el rumbo de un partido con su habilidad individual, su regreso a un nivel competitivo alto parecía abrirle nuevamente la puerta del Tricolor.
No obstante, todo indica que su perfil no encaja en la idea que busca consolidar Javier Aguirre. El seleccionador ha sido enfático en que la convocatoria responde a un proyecto colectivo, donde factores tácticos, funcionamiento grupal y necesidades específicas pesan más que el rendimiento individual aislado.
La polémica creció con la intervención de Mauro Lainez actual jugador de Mazatlán, quien no dudó en respaldar a su hermano y cuestionar públicamente los criterios de selección. Sus declaraciones, contundentes, apuntan a la existencia de intereses externos que podrían estar influyendo en la conformación del equipo nacional, alimentando un debate que trasciende lo estrictamente deportivo.
“Creo que siempre lo he dicho: para mí, mi hermano es el mejor extremo derecho de la Liga MX. Es un jugador que tiene que estar en el Mundial, se lo ha ganado a pulso. Si no está, es por intereses mayores, que cada uno sabrá; la Federación Mexicana de Futbol y la gente encargada de eso. Pero mi hermano, por lo que ha demostrado, tiene que estar en el Mundial”, expresó Mauro Lainez, atacante del Mazatlán.
En un contexto donde México será anfitrión del Mundial, la presión sobre el cuerpo técnico es mayor. No solo se trata de elegir a los mejores jugadores, sino de construir un grupo capaz de competir bajo una exigencia histórica, con la mirada de todo un país encima.
Con la lista final cada vez más cerca, el escenario para Lainez luce adverso y su sueño mundialista comienza a diluirse poco a poco. Una decisión controvertida y un entorno donde cada elección será cuestionada hasta el último momento.