Los presidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Pedro Sánchez coincidieron en alertar sobre el aumento de conflictos armados y el debilitamiento del multilateralismo durante su participación en una cumbre internacional celebrada en Barcelona.
Tras sostener una reunión bilateral, ambos mandatarios señalaron que el contexto global actual está marcado por la confrontación, las guerras y la fragmentación de los acuerdos internacionales, lo que representa un reto para la estabilidad mundial.
Sánchez destacó la necesidad de impulsar la cooperación, la apertura y la defensa de la democracia, el derecho internacional y los derechos humanos frente a lo que calificó como una tendencia creciente de autoritarismo.
Por su parte, Lula advirtió que el mundo atraviesa una nueva etapa de tensiones, con conflictos que impactan directamente a la población civil y con un aumento en el gasto militar en diversas regiones.
El presidente brasileño también reconoció que los movimientos progresistas enfrentan un momento complejo a nivel global, al tiempo que cuestionó el avance de corrientes extremistas que, dijo, no ofrecen soluciones reales a los problemas sociales.
En los foros participan líderes de distintos países, incluida la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, como parte de los esfuerzos por fortalecer la cooperación internacional.