Díaz-Canel admite crisis y paralización en Cuba.
El mandatario cubano reconoció públicamente que el país atraviesa una situación crítica que afecta de manera directa la vida diaria de la población.
Señaló que la falta de combustible ha provocado la paralización de servicios esenciales como el transporte público, la producción industrial y el abastecimiento básico.
Durante su intervención, describió escenas de apagones prolongados que obligan a reorganizar la vida doméstica durante la madrugada.
La crisis energética que afecta a la isla se ha intensificado en los últimos años debido a problemas estructurales y restricciones económicas.
El gobierno insiste en que las sanciones externas han agravado la situación, aunque también reconoce fallas internas en la gestión.