Ormuz vuelve a operar tras tregua y reduce presión en mercados energéticos globales luego de semanas de tensión militar en el Golfo Pérsico.
El gobierno de Irán confirmó que permitirá el paso de buques comerciales por el estrecho durante el alto el fuego alcanzado con Estados Unidos e Israel, lo que representa un alivio para el comercio internacional.
Durante el conflicto, el cierre parcial del estrecho generó incertidumbre en los mercados, elevando los precios del petróleo y afectando cadenas de suministro a nivel global.
La reapertura fue interpretada como una señal de avance en las negociaciones diplomáticas, que incluyen posibles acuerdos sobre seguridad marítima y el programa nuclear iraní.
El estrecho conecta el Golfo Pérsico con el mar Arábigo y es utilizado por las principales economías exportadoras de energía, lo que lo convierte en una arteria fundamental para el comercio global.
Analistas consideran que, aunque el paso se ha normalizado temporalmente, la estabilidad dependerá de que las negociaciones se mantengan y eviten una nueva escalada militar.