Entre réplicas de plástico y efectos de sonido, el municipio de Santiago inauguró la exhibición «Tierra de Dinosaurios». Mientras la autoridad presume una oferta «mundial», los ciudadanos siguen lidiando con problemas de movilidad y servicios que el boom turístico del Pueblo Mágico no ha logrado resolver.
La exhibición, enfocada en el entretenimiento masivo, busca llenar el vacío de una política cultural profunda con atracciones temporales. Si bien atrae visitantes, la presión sobre las calles de Santiago evidencia que el crecimiento del municipio sigue siendo desordenado y centrado en la imagen.
Mientras otros municipios invierten en seguridad y desarrollo urbano, en Santiago la prioridad parece ser la espectacularidad mediática. El bienestar de los residentes locales a menudo queda en segundo plano frente a la llegada de turistas que saturan la capacidad de carga del municipio cada fin de semana.
El alcalde David de la Peña utiliza este tipo de eventos para proyectar una gestión de «éxitos», aunque las quejas por falta de planeación en el acceso al municipio persisten. La gobernabilidad se mide en servicios públicos de calidad, no solo en la inauguración de parques temáticos temporales.
El «renacimiento» de la prehistoria en Santiago es un paliativo para una economía local que depende del consumo externo. El tiempo dirá si estos dinosaurios dejan algo más que basura y tráfico, o si finalmente el municipio apostará por soluciones de fondo para su comunidad.
Redacción/El Nuevo Orden