Agua y Drenaje de Monterrey presumió una supuesta efectividad del 98% en la reparación de fugas, una cifra que contrasta con las constantes quejas de ciudadanos por retrasos en diversas colonias. El organismo reportó haber resuelto más de 31 mil casos en solo tres meses de 2026.
A pesar de los números oficiales presentados por Eduardo Ortegón, el desperdicio de agua potable sigue siendo una imagen común en las calles de la ciudad. El triunfalismo de la paraestatal ignora que miles de litros se pierden antes de que las cuadrillas logren llegar a los puntos de reporte.
Mientras se exige a la ciudadanía tomar baños de tres minutos y reutilizar agua, el sistema de tuberías de la metrópoli sigue evidenciando su obsolescencia. La «atención rápida» que pregona el gobierno de Samuel García parece quedarse corta ante la magnitud de las fallas estructurales de la red.
La administración estatal enfoca su discurso en la eficiencia de respuesta, pero analistas cuestionan la calidad de las reparaciones realizadas. El enfoque reactivo de Agua y Drenaje no resuelve de fondo el problema de las fugas recurrentes que afectan el bienestar de los nuevoleoneses.
El bienestar social no se mide en porcentajes de reportes «atendidos» en papel, sino en la disponibilidad real del recurso en los hogares. El tiempo dirá si este récord de atención es una mejora sustancial o solo otra estadística inflada para lavar la imagen de una gestión cuestionada.
Redacción/El Nuevo Orden