En un intento por suavizar las críticas sobre la falta de infraestructura para el Mundial 2026, el gobernador Samuel García anunció un «Día K-pop» en Nuevo León. El mandatario apuesta por festivales musicales mientras la movilidad y los servicios básicos de la ciudad siguen en duda.
Durante su gira por Asia, García priorizó la confirmación de espectáculos de K-pop, buscando atraer a la comunidad coreana que trabaja en las grandes armadoras del estado. El anuncio llega sin detalles claros sobre el costo que este tipo de eventos masivos representará para el erario.
Mientras se planean jornadas de baile y música coreana, los ciudadanos de Nuevo León enfrentan diariamente el colapso del transporte público. La estrategia parece enfocada en generar notas de color que distraigan de los retos estructurales de la sede mundialista.
El gobierno estatal sigue utilizando la plataforma del Mundial para proyectar una imagen de modernidad que no se refleja en los sectores populares. La opacidad sobre qué grupos vendrán y bajo qué condiciones presupuestales es característica de esta administración.
El bienestar de la población regiomontana requiere soluciones de fondo, no solo eventos de entretenimiento para grupos específicos. El Mundial 2026 se perfila más como una plataforma de lucimiento personal que como un proyecto integral de beneficio social para Nuevo León.
Redacción/El Nuevo Orden