La disponibilidad de medicamentos genéricos en México enfrenta barreras legales que deberían ser atendidas en la próxima revisión del T-MEC, señaló la Asociación Nacional de Fabricantes de Medicamentos (Anafam).
De acuerdo con su director general, Ricardo del Olmo, el actual marco permite que empresas prolonguen la vigencia de sus patentes mediante procesos judiciales, lo que retrasa la entrada de genéricos al mercado y limita el acceso a tratamientos más económicos.
Explicó que en países como Estados Unidos y Canadá existen mecanismos que sancionan estas prácticas y protegen a los fabricantes de genéricos, situación que contrasta con el modelo mexicano.
Además, destacó que México depende en más de un 90 por ciento de insumos farmacéuticos provenientes del extranjero, principalmente de Asia, lo que representa un desafío para la autosuficiencia del sector.
Ante ello, propuso fortalecer la producción nacional y regional, así como establecer incentivos que permitan reducir la dependencia externa.
El directivo también consideró que el Plan México puede impulsar nuevas inversiones en la industria farmacéutica y contribuir a mejorar la capacidad productiva del país.
Finalmente, advirtió que los retrasos en el registro de genéricos obligan al sector público a adquirir medicamentos de mayor costo, lo que impacta directamente en el gasto en salud.