El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su administración aplicará aranceles de hasta el 50% a los países que suministren armamento a Irán, en una medida que busca presionar a la comunidad internacional en medio de las negociaciones tras el reciente alto el fuego.
El mensaje fue difundido a través de sus redes sociales, donde el mandatario subrayó que la sanción será inmediata y sin excepciones, marcando una postura firme frente a cualquier tipo de respaldo militar hacia Teherán.
Trump también afirmó que, tras el acuerdo de tregua, se ha producido un “cambio de régimen muy productivo”, lo que ha permitido abrir un canal de diálogo entre ambas naciones. Según explicó, las negociaciones incluyen la reducción de sanciones económicas y la eliminación de capacidades nucleares.
En ese sentido, aseguró que uno de los principales objetivos es evitar el enriquecimiento de uranio en Irán, además de retirar cualquier material nuclear que represente un riesgo para la seguridad internacional.
Por su parte, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, afirmó que el gobierno iraní habría solicitado el alto el fuego, al reconocer las consecuencias de prolongar el conflicto.
Este nuevo posicionamiento de Washington podría generar reacciones en otros países, especialmente en aquellos con relaciones estratégicas en Medio Oriente.