La caída de varias fans durante un concierto de Super Junior en Seúl evidenció fallas en las condiciones de seguridad en eventos masivos.
El accidente ocurrió cuando una valla no resistió la presión de la multitud que intentaba acercarse al escenario, provocando la caída de asistentes desde las gradas.
Al menos tres personas resultaron lesionadas, aunque sin heridas de gravedad, según reportes de la organización del evento.
El incidente generó pánico momentáneo y obligó a detener el espectáculo mientras se atendía a las afectadas.
Más allá del caso puntual, el hecho reabre cuestionamientos sobre la capacidad de los recintos para manejar eventos de alta concentración y la necesidad de reforzar controles preventivos.
Redacción/El Nuevo Orden