El ingreso de un nuevo frente frío a Nuevo León marcará un cambio brusco en el clima, tras días de altas temperaturas.
El fenómeno traerá lluvias, ráfagas de viento y un descenso térmico considerable, evidenciando la variabilidad climática en la región.
Estos cambios se presentan en un contexto donde el clima ha alternado entre calor extremo y sistemas frontales, afectando la estabilidad ambiental.
Aunque los efectos son temporales, el impacto puede reflejarse en movilidad, salud y actividades al aire libre.
El reto sigue siendo la prevención ante eventos climáticos cada vez más intensos e impredecibles.
Redacción/El Nuevo Orden