Monterrey registrará hoy una máxima de 28 grados, un calor que se siente con mayor intensidad en las zonas densamente urbanizadas. A pesar de ser una temperatura moderada para la región, el «efecto isla de calor» castiga a los ciudadanos que transitan por calles sin sombra.
El cielo soleado previsto para este lunes 13 de abril resalta la carencia de infraestructura urbana adaptada al clima extremo que caracteriza al estado. Mientras el termómetro sube, los espacios de descanso sombreados siguen siendo una promesa incumplida en el centro de la ciudad.
La estabilidad climática de hoy ocurre en un entorno donde la calidad del aire sigue siendo una preocupación latente, a pesar de los vientos moderados. La falta de un plan integral de reforestación agrava la sensación térmica para los peatones y usuarios del transporte.
El gobierno estatal se limita a dar avisos de hidratación, mientras los proyectos de mejora ambiental de fondo parecen detenidos en la burocracia. La prevención no debería ser solo un mensaje en redes, sino una política de infraestructura real.
Este lunes de sol pone a prueba la resistencia de la zona metropolitana de Monterrey que crece sin planificación climática. El bienestar de los regios sigue dependiendo de su propia capacidad para protegerse, ante una administración que prioriza la imagen sobre el entorno.
Redacción/El Nuevo Orden