La detección de un perro con gusano barrenador en Monterrey encendió alertas sobre riesgos sanitarios en animales.
El parásito, que invade tejidos vivos, representa un problema que puede escalar sin atención oportuna.
Autoridades activaron vigilancia epidemiológica tras el hallazgo del caso.
Aunque se trata de un hecho aislado, especialistas advierten sobre la importancia de la prevención y el control.
El reto será evitar la propagación mediante atención veterinaria y monitoreo constante.
Redacción/El Nuevo Orden