En medio de los preparativos mundialistas, la Secretaría de Igualdad e Inclusión organizó una gala de gimnasia para 500 niños en el Macrocentro San Bernabé. Aunque el evento mostró talento individual, persisten dudas sobre la continuidad de estos apoyos en zonas periféricas.
El uso de la temática futbolística buscó capitalizar la euforia deportiva actual, aunque la realidad de muchos centros comunitarios sigue enfrentando carencias de equipamiento básico. Las coreografías cubrieron apenas una pequeña fracción de la población infantil del estado.
Participaron 17 sedes de una red que abarca múltiples colonias con altos índices de vulnerabilidad, como Alianza Real y Topo Chico. La asistencia de 1,000 personas subraya la demanda social por espacios seguros que el estado aún no satisface plenamente.
Martha Herrera destacó la gala de gimnasia y futbol como un éxito de gestión, sin embargo, el contraste con la falta de infraestructura deportiva permanente en otros sectores es evidente. Las acciones institucionales suelen concentrarse en eventos masivos de visibilidad mediática.
Formar atletas del futuro requiere más que galas anuales; exige una inversión estructural que trascienda la coyuntura del Mundial 2026. El bienestar de la juventud nuevoleonesa depende de programas con resultados medibles y duraderos.
Redacción/El Nuevo Orden