La granizada registrada en Doctor Arroyo volvió a evidenciar los riesgos que generan fenómenos climáticos en carreteras del estado.
El evento cubrió parcialmente la Carretera 57, reduciendo la visibilidad y aumentando el riesgo de accidentes.
Automovilistas se vieron obligados a reducir la velocidad ante el pavimento resbaloso y la caída repentina de granizo.
Aunque no se reportaron daños mayores, las condiciones reflejan la vulnerabilidad de la infraestructura vial ante cambios bruscos del clima.
El reto continúa en fortalecer la prevención y la respuesta ante fenómenos meteorológicos en la entidad.
Redacción/El Nuevo Orden