Los niveles de contaminación en Nuevo León superaron los límites permitidos durante gran parte de 2025, evidenciando un problema estructural.
Las altas concentraciones de partículas PM2.5 y PM10 afectaron de forma constante a la zona metropolitana de Monterrey.
El comportamiento de la calidad del aire refleja la presión de factores como la industria, el transporte y las condiciones climáticas.
Aunque existen medidas en marcha, los resultados siguen siendo insuficientes frente a la magnitud del problema.
El reto será implementar políticas más efectivas que reduzcan de forma sostenida la contaminación.
Redacción/El Nuevo Orden