Aunque las carreteras de Nuevo León operan sin cierres pese a las lluvias, las condiciones climáticas mantienen riesgos para los automovilistas.
Autoridades reportaron que las principales vías continúan habilitadas, sin incidentes mayores hasta el momento.
Sin embargo, el pavimento mojado incrementa la probabilidad de accidentes, especialmente en tramos de alta velocidad.
La vigilancia se mantiene activa en distintos puntos del estado para atender cualquier eventualidad.
El reto persiste en prevenir incidentes ante condiciones climáticas variables en la región.
Redacción/El Nuevo Orden